Mi amada perfecta
Una mujer alta y esbelta, de mirada profunda con voz tenue y tranquilizadora, con fuerza en sus palabras, de sonrisa cautivadora con aroma a naturaleza, apasionada y muy fiel a la causa, su estampa inigualable con tristeza en su rostro pero de corazón fuerte como roca, juguetona con sus dedos fríos, de cabello ondulado y bien diseñados, enamorada desde siempre con un solo propósito en su existencia, la mía. Humilde para decir gracias, orgullosa cuando la maltratan, tierna como ángel y libre como mariposa, ojos claros como sus sentimientos, instintos simples como sus pensamientos, siempre usa falda para demostrar que tiene piernas largas, un poco tonta esperando que la deje por alguien, entrañable compañera de penas y desgracias, de iras y derrotas, de gustos difusos con sabor a distancia, fanática de lugares extraños fríos y desolados, para sentirse quizá en su casa. Aunque no siento su aliento, el calor de su cuerpo ni el latir de sus pechos siento su presencia aquí dentro, su edad...