Matar a esa parte de mi.
Mi amor no te pertenece ni te merece, tampoco mi consideración ni mi lealtad ya que son demasiado para un ser tal como el tuyo en esta brevedad de tiempo y en la vida que llevo. Entretenido en miles de conversaciones existentes sueles aparecer husmeando y careciendo comprensión y amor. Lárgate y no vuelvas mas, no tendré piedad si es que vuelves a tocar mi puerta como aquella tarde de soledad. Y si quieres conversar para aclararme una estupidez mas, recuerda que solo encontraras frialdad. Cerrare toda puerta y ventana y me olvidare del sol y de la luna, y no me importa no respirar aire puro si el aire con polvo que respiro ahora es igual a no respirar cuando te veo marchar. Miles de cristales se romperán en un segundo cuando me escuchen gritar, el odio es una bendición cuando lo quiero expresar, ni eso ni nada te mereces ni siquiera mi recuerdo en algún lugar, y si algo te tengo que dar solo será las gracias por arruinar esta vida tan ingenua que no supo conquistar. Y cuando me vea y...