Cerrando algunos capítulos de mi vida, y abriendo otros mal abiertos.
Con un grito desesperado mi callada alma te dice adiós con un no te vayas. Mi pensamiento ha matado a la razón en la esquina de la incertidumbre. El frió ha congelado a mi corazón sangrante y ahora se vende para un consume de esperanza. Tu cara se reflejaba en un oscuro vidrio de mi casa, ahora estoy cambiado la ventana por ladrillos y dibujando tu cara. Mi destino se ha ido de viaje, desde entonces me han llegado buenas noticias a mi vida. Mírame y fíngeme que es a mí a quien miras, háblame preguntando si me ha gustado que te miraré y te fingiré. Si la lluvia no cesa pues avísale a Cesar, que la cosecha hecha está por perderse en el rancho de Josecha. Se han peleado mi cuerpo y mi mente, los dos no se ven como se sienten. Quiero golpearte tiernamente, y buscar tu tumba con la fragilidad de mis versos y mi pluma. Ciertamente un día encontré en un romance fugaz a mi ingenio con mi torpeza. Mi crueldad se ha vuelto tierna, incluso ha empezado a perdonar. Te diria que te quiero o que te...